

Hay canciones que son simples, pero hace tiempo escribí un tema especialmente compuesto para mi hijo, titulado «Dios nos dio», el cual fue publicado el 2 de diciembre de 2022 en plataformas digitales con Los Inicuos. Para los nuevos o pocos seguidores de la banda, quiero contar cómo se construyó esta bonita canción: el día que me divorcié, sin pensarlo, se estaba escribiendo mi segunda o tercera canción.
Y fue así. Busqué a mi papá esperando encontrar una respuesta. De pronto, me dio una frase llena de sabiduría que me alejó de la tristeza, acercándome al amor de mi hijo —un verdadero refugio— y ayudándome a convertirme en el padre que mi hijo necesitaba y necesita hoy, sobre todo, recordándome no quitar el ojo del renglón. Me aterrorizaba pensar que las decisiones que tomamos como adultos le pudieran estar arruinando la vida y que fuera el final; sin embargo, la inmensidad de la vida me estaba mostrando el inicio de una nueva etapa.
«Un lugar donde el propósito es el amor y pídeselo a Dios», me comentó mi papá. Esa frase, que repitió muchas veces en aquella plática, se quedó grabada profundamente en mi corazón. Me di cuenta de que Dios me estaba dando un montón de señales e inmediatamente empecé a sanar, comprendiendo que mi hijo es la única persona que me puede elevar con su amor hasta el cielo. Al escuchar la canción, se cita una frase que dice: «la fuerza activa natural».
Cada vez que me preguntan qué significa, les explico que es como la luna y el mar en la marea: nadie los puede detener, y efectivamente así es mi amor por él. «Dios nos dio» es una obra escrita con algunas metáforas donde dejo ver que los hijos son lo más preciado en la vida y que regalarles tu presencia es lo más importante.
Existe además una anécdota especial detrás de esta producción. Al inicio de la melodía se puede escuchar la voz de mi hijo diciendo: «Papá, gracias por la carta, me hiciste llorar». Esto ocurrió porque, cuando él estaba en sus primeros años de primaria, su mamá me pidió escribirle una carta para leerse en el colegio durante la clase. Al salir de la escuela, me mandó un audio diciéndome esas palabras; lo escuché y decidí guardarlo. Al terminar de grabar el tema, le pedí al productor incluir el audio al final, pero él me sugirió colocarlo al inicio. Así fue como su voz y la mía quedaron unidas para la perpetuidad
Hoy quisiera retroceder al 2013 para volver a verte nacer, revivir esos treinta minutos que viví el 26 de junio. Aunque a veces no lo entendemos, llegó el tiempo de aprender lo que no comprendí como papá; no sabía que tendría que hacerlo de esta manera, atravesando situaciones que muchas veces nosotros mismos provocamos. Llegó el momento de hacer un cambio y aquí seguimos... sin quitar el dedo del renglón.
“No puedo cambiar el pasado, pero puedo aprender de él para cambiar el futuro.”
Por: Emmanuel Saláis (Los Inicuos)
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